sábado, 9 de mayo de 2020

La etica de Platon...

Al igual que ocurre con los otros aspectos de su filosofía la ética no es objeto de un tratado específico en el que se aborde el tema sistemáticamente. El hecho de que muchos de los diálogos platónicos comience con alguna interrogación acerca de la virtud en general, o de determinadas virtudes en particular, muestra claramente, sin embargo, que el interés por el análisis del comportamiento humano no es algo accidental en Platón. Como hemos visto en su concepción de la ciudad ideal, el objetivo de la vida del hombre no puede reducirse a la satisfacción de sus necesidades materiales; más allá de éstas, el hombre debe ser objeto de un desarrollo completo de su personalidad, de acuerdo con las partes más elevadas de su alma, la irascible y la racional, con el fin de alcanzar una felicidad identificada con la armonía de su vida.

Justicia y ética

Si la justicia en la ciudad reside en que cada clase social haga lo que debe hacer, la justicia en el hombre residirá también en que cada parte del alma haga lo que debe. Ello implica que la vida buena para el hombre es una vida en la que se atiendan las necesidades "materiales" y "espirituales". Como vimos anteriormente la idea de que el hombre debe dar las espaldas a todo lo que signifique materia o tenga algo que ver con la corporeidad, defendida en el Fedón, no será mantenida en los diálogos posteriores, en los que el alma deja de ser considerada como una entidad simple y enfrentada al cuerpo, y pasa a ser considerada como una entidad en la que podemos distinguir tres partes diferenciadas que permiten explicar, entre otras cosas, los conflictos psicológicos de la vida del hombre, las distintas tendencias que configuran su naturaleza. El conocimiento y la satisfacción de las necesidades intelectuales deben ir acompañados de salud, moderación en el disfrute de los bienes materiales, etc., lo que pone de manifiesto hasta qué punto la idea de que Platón rechaza de un modo absoluto lo corporal es injustificada. En el Banquete, por ejemplo, podemos observar cómo a través del Eros Platón concibe el ascenso hacia las Ideas partiendo del amor a la belleza que observamos en las cosas sensibles, luego a la belleza en el ser humano, hasta alcanzar la contemplación de la Belleza en sí, que se identifica con el Bien del que nos habla en la República y que representaría el grado superior de conocimiento.
Dibujo coloreado de jinetes en la procesión de las Panateneas
El verdadero bien del hombre, la felicidad, habrá de alcanzarse mediante la práctica de la virtud. Pero ¿qué es la virtud?. Platón acepta fundamentalmente la identificación socrática entre virtud y conocimiento. La falta de virtud no supone una perversión de la naturaleza humana; por su propia naturaleza el hombre busca el bien para sí, pero si desconoce el bien puede tomar como bueno, erróneamente, cualquier cosa y, en consecuencia, actuar incorrectamente; la falta de virtud es equivalente, pues, a la ignorancia. Sólo quien conoce la Idea de Bien puede actuar correctamente, tanto en lo público como en lo privado, nos dice Platón en la República, al terminar la exposición y análisis del mito de la caverna. Cuando alguien elige una actuación que es manifiestamente mala lo hace, según Platón, creyendo que el tipo de conducta elegida es buena, ya que nadie opta por el mal a sabiendas y adrede. En este sentido la virtud cardinal sería la prudencia, la capacidad de reconocer lo que es verdaderamente bueno para el hombre y los medios de que dispone para alcanzarlo. La dependencia con respecto al intelectualismo socrático es clara en la reflexión ética de Platón.
En la República nos habla Platón de cuatro virtudes principales: la sabiduría, el coraje o fortaleza de ánimo, la templanza y la justicia. Como hemos visto, establece una correspondencia entre cada una de las virtudes y las distintas partes del alma y las clases sociales de la ciudad ideal. La parte más elevada del alma, la parte racional, posee como virtud propia la sabiduría; pero la justicia, la virtud general que consiste en que cada parte del alma cumpla su propia la función, estableciendo la correspondiente armonía en el hombre, impone los límites o la proporción en que cada una de las virtudes ha de desarrollarse en el hombre. El hecho de que Platón tenga una concepción absoluta del Bien hace que la función de la parte racional del alma siga siendo fundamental en la organización de la vida práctica del hombre, de su vida moral.

Pitágoras...


Pitágoras nació en la isla griega de Samos y vivió aproximadamente 500 años antes de nuestra era. Visitó Egipto y probablemente Babilonia. Fundó una escuela en Samos y tras la ocupación persa se estableció en Crotone, sur de Italia, donde también fundó la hermandad pitagórica. A Pitágoras se le considera figura central, a caballo entre el mundo antiguo y el clásico. En la visión antigua del mundo eran los dioses los creadores de la realidad; existía una gran unión con el mundo, con la existencia y el paso del tiempo, con la vida y la muerte. En la visión clásica del mundo hay una implicación personal, moral con los dioses (o Dios). Lo divino se encuentra en el alma. Los fenómenos de la naturaleza se intentan explicar a través del concepto de la causalidad.La visión actual del mundo se basa en la visión clásica, y con ello, en la filosofía de Pitágoras y los otros filósofos naturales. Eacute; Estos siguen siendo en la actualidad la fuente ideal de muchos desarrollos modernos. Esto subraya lo importante que es leer e interpretar las fuentes originales en el contexto adecuado. Los antiguos textos no se deben leer como prosa o culteranismo, sino que se han de leer, comprender e interpretar desde la visión pitagórica del mundo.
Ética
La doctrina moral pitagórica se relaciona con la mística órfea. 
Resulta, sin embargo, difícil diferenciar qué provino concretamente del Orfismo y qué del Pitagorismo. 
El centro de atención lo constituía la doctrina de la transmigración de las almas (metempsicosis). br> En este sentido se obseva alguna semejanza con la doctrina del Hinduismo. 
La creencia de la transmigración de las almas implica la abstención de productos animales. 
La ética pitagórica se encuentra reflejada en los Versos Áureos.
Versos áureos de Pitagoras
Estos versos describen una forma de vida que lleva a la divinización del alma. Su autor es probablemente uno de los discípulos de Pitágoras. Los Versos Áureos se ponían en práctica en las hermandades del sur de Italia y en las más tardías comunidades pitagóricas.
Los Versos de Oro resumen la doctrina filosófica del filósofo de Samos.
  1. Honra a los dioses inmortales del modo establecido por la ley.
  2. Venera el juramento y también a los nobles héroes.
  3. Y lo mismo a los genios subterráneos, de acuerdo con los ritos tradicionales.
  4. Honra a tu padre y a tu madre así como a tus parientes.
  5. Haz tu mejor amigo a quien sobresalga por sus virtudes.
  6. Sé amable con tus palabras y útil con tus obras.
  7. No te enojes por las faltas leves que cometan tus amigos.
  8. Actúa según tus facultades, teniendo en cuenta que el poder está muy cerca de la necesidad.
  9. Aprende que, por una parte, las cosas son así; y por otra, acostúmbrate a dominar lo siguiente:
  10. Primero el estómago y después el sueño, el impulso sexual y la ira.
  11. No cometas ninguna acción vergonzosa
  12. Con otro ni a solas, porque, ante todo, te debes respetar a tí mismo.
  13. Sé justo en palabras y actos
  14. Y razonable y sensato en todo lo que hagas.
  15. No olvides que la muerte es el destino de todos.
  16. Y que es condición de la fortuna aumentar y disminuir.
  17. Los sufrimientos que la suerte proporciona a los hombres proceden de los dioses.
  18. Soporta tu destino sin indignarte.
  19. Aunque es conveniente que corrijas este destino según tus facultades.
  20. Ten presente que el destino no da más sufrimiento a los buenos.
  21. De las muchas palabras que pronuncian los hombres, unas son buenas y otras malas.
  22. Que ellas no te turben ni ejerzan influencia sobre ti.
  23. Soporta con paciencia y dulzura la mentira.
  24. Procura cumplir siempre lo que te voy a decir ahora:
  25. Que nadie, ni con palabras ni con actos,
  26. Te convenza de que debes hacer o decir lo que no sea mejor.
  27. Reflexiona antes de cometer una accisn estulta
  28. Pues es propio de los hombres decir palabras necias y ejecutar actos malos.
  29. Realiza ahora lo que no pueda perjudicarte despuis.
  30. Abstente siempre de lo que no conozcas.
  31. Aprende todo lo necesario para que tu vida sea más feliz.
  32. No conviene que descuides la salud de tu cuerpo
  33. Para lo cual procurarás descubrir la justa medida en comidas, bebidas y ejercicios físicos.
  34. Entiende por justa medida la que no te cause dolor.
  35. Acostúmbrate a llevar una vida pura, limpia y viril.
  36. Procura no hacer nada que pueda traer la envidia sobre ti.
  37. No gastes insensatamente, como los que ignoran la honesta proporción de lo bello;
  38. Pero tampoco seas avaro. Lo mejor en todo es la justa medida.
  39. Haz lo que no te perjudique, pero reflexiona antes de obrar.
  40. No permitas que el dulce sueño cierre tus ojos
  41. Sin haber repasado contigo mismo lo que hayas hecho durante el día.
  42. ?En qué he faltado? ?Qué he hecho? ?He omitido alguna obligación?.
  43. Repasa también todas las acciones que hayas realizado,empezando por la primera y sin olvidar ninguna.
  44. Repréndete si has cometido algún acto malo y recocíjate con los buenos.
  45. He aqí lo que debes hacer. He aquí la tarea que reclama tu cuidado.
  46. He aquí lo que debes amar. He aquí lo que te encaminará por la senda divina.
  47. Antes de empezar cualquier tarea
  48. Pide a los dioses que santifiquen tu esfuerzo.
  49. Si pones en prácticas estas normas, conocerás los lazos que une a los dioses inmortales con los hombres mortales
  50. Y aprenderás a aconocer los elementos que pasan y los que permanecen.
  51. Y conocerás, como es justo que se conozca, que la Naturaleza es una y semejante en todo.
  52. Y así no esperarás lo que no puede esperarse, ni habrá secreto alguno para ti.
  53. Y sabrás también que los hombres padecen los males que ellos escogen
  54. Porque son tan desgraciados que no ven los bienes que están a su lado.
  55. Ni los oyen, porque son muy pocos los que saben librarse del mal.
  56. Tal es el destino que ciega su mente. Como cilindros que ruedan
  57. Van de un sitio para otro padeciendo males infinitos,
  58. Impotentes para reconocer la discordia funesta que les es innata,
  59. A la que no voy a provocar, sino esquivar huyendo de ella.
  60. Padre Zeus; tú podrías liberar a los hombres de innumerables males,
  61. Mostrando a cada uno el genio que lo guía.
  62. Y en cuanto a ti, hombre, ten confianza, porque la raza de los mortales es de origen divino,
  63. Y su naturaleza sagrada le revela todas las cosas.
  64. Practicando lo que te ordeno, disfrutará de sus beneficios
  65. Y en cuanto sea curada tu alma quedarás libre de todos los males.
  66. Evita los alimentos indicados en los libros de las Purificaciones y de la Salvación del alma.
  67. Sin embargo, reflexiona sobre cada cosa
  68. Tomando como guía del carro de tu alma la recta razón.
  69. Y una vez que te hayas liberado de tu envoltura carnal, irás al éter impalpableY serás inmortal: un dios incorrupto en vez de mortal.

jueves, 7 de mayo de 2020

LA ÉTICA EN LA HISTORIA


                                              LA ÉTICA EN LA HISTORIA




 Primeras ideas éticas: Los griegos.
 La ética en su significación de costumbre, de moral, nos lleva a pensar en la actividad del hombre, la que le es propia, que le marca, que le caracteriza, (carácter, huella, traza, marca, identidad) De la misma manera podríamos pensar en lo que le es propio al caballo o a la piedra; sin embargo, carácter y moral son algo más que lo propio, son algo exclusivo, algo que con ningún otro ser se comparte, que sólo el hombre posee. De este acto exclusivo del hombre, la filosofía en sus inicios no se ocupó en forma especial, aunque desde siempre, hizo alguna alusión a este carácter moral. Sócrates (470/469-399), filósofo ateniense, es considerado como el fundador de la filosofía moral. A diferencia de los filósofos presocráticos, quienes se preocuparon más que nada por la naturaleza, Sócrates, según Aristóteles, "no se extiende de ninguna manera al estudio de la naturaleza total, sino se mantiene tan sólo en la esfera de lo moral". No es sino hasta Aristóteles (n. en Estagira, Macedonia 384-322) que el estudio del acto moral se consideró parte de la filosofía; el estagirita llama a la ética por vez primera filosofía moral en su libro los Segundos Analíticos.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Voluntariado.




El trabajo social es una de las herramientas más importantes para lograr que la discriminación disminuya, como voluntario considero que nuestros barrios suburbanos están llenos de personas que emigraron de otras provincias y viven hacinadas en lugares llenos de suciedad y pobreza, las causas de emigrar de manera indiscriminada y la falta de garantías de seguridad financieras en sus lugares de origen producen estos casos, y como resultado viene la discriminación y odio. La mejor manera de contrarrestar esto es mediante el voluntariado y labor social, con médicos, trabajadores sociales, y mejorar la infraestructuras de los barrios lograran cambiar la mentalidad de las personas y lograran evitar el odio y la discriminación.

lunes, 17 de agosto de 2015

LA PACIENCIA

La paciencia.


LA PACIENCIA
PacienciaLa paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, no reaccionar o un simple aguantarse: es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno.
A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.
La paciencia es la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males y los avatares de la vida, no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores.
La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Identificamos entonces nuestra voluntad con la de esa “chispa” divina de la que procedemos, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de ánimo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia.
La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo.
La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.
Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo.
Paciencia también con quienes nos relacionamos más a menudo, sobre todo si, por cualquier motivo, hemos de ayudarles en su formación, en su enfermedad. Hay que contar con los defectos de las personas que tratamos –muchas veces están luchando con empeño por superarlos-, quizá con su mal genio, con faltas de educación, suspicacias... que, sobre todo cuando se repiten con frecuencia, podrían hacernos faltar a la caridad, romper la convivencia o hacer ineficaz nuestro interés en ayudarlos. El discernimiento y la reflexión nos ayudará a ser pacientes, sin dejar de corregir cuando sea el momento más indicado y oportuno. Esperar un tiempo, sonreír, dar una buena contestación ante una impertinencia puede hacer que nuestras palabras lleguen al corazón de esas personas.
Paciencia con aquellos acontecimientos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío... los diversos infortunios que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona o no deja de comunicar, el excesivo trafico que nos hace llegar tarde a una cita importante, el olvido del material del trabajo, una visita que se presenta en el momento más inoportuno. Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz. En esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia.

Tu actitud lo es todo – Cómo volverla dinero

Diez reglas para considerar

la actitud de la persona hace la diferencia
Al estudiar la conducta de las personas en los países desarrollados, la mayoría de la población sigue estas reglas:

Moral como principio básico
Ordenanza y limpieza
Honradez
Puntualidad
Responsabilidad
Deseo de superación
Respeto de la ley y los reglamentos
Amor al trabajo
Ahorro e inversion

domingo, 18 de enero de 2015

Código deontológico de la profesión docente.

La educación tiene por objeto lograr el máximo desarrollo de las facultades intelectuales, físicas y emocionales de las nuevas generaciones, y al propio tiempo permitirles adquirir los elementos esenciales de la cultura humana. Tiene por tanto una doble dimensión, individual y social, íntimamente entrelazadas, cuyo cultivo constituye la base de una vida satisfactoria y enriquecedora. Dado que los seres humanos no nacen con el bagaje de conocimientos, actitudes y valores necesarios para vivir una vida personal plena y desenvolverse en una sociedad, es necesario facilitarles al máximo su consecución, por medio de la acción educativa. De ahí deriva la importancia de la función docente, que tiene como meta la formación integral de las personas jóvenes como seres individuales y sociales. El desempeño de esta tarea conforma una de las profesiones más necesarias cuando un pueblo desea configurar una sociedad justa, armónica y estable. Para alcanzar tales objetivos la sociedad debe garantizar la libertad de cátedra, el derecho de todos los alumnos a aprender y la igualdad de oportunidades educativas. La profesión docente requiere la dignidad, el reconocimiento, la autoridad y el respaldo necesarios para su desempeño. El correcto ejercicio de la profesión docente no puede concebirse al margen de un marco ético, que constituye su sustrato fundamental y que se concreta en un conjunto de principios de actuación:
1. Dado el proceso de desarrollo personal en que se encuentran los destinatarios de la acción educativa, los docentes tienen la responsabilidad de prestar una atención permanente a la influencia de sus acciones sobre los educandos, por cuanto suelen servir de pautas de conducta. Ello implica guiarse por los principios de responsabilidad y ejemplaridad en su actuación.
2. Igualmente, dado que los valores cívicos fundamentales de nuestra sociedad deben ser la justicia y la democracia, orientados al mantenimiento de una convivencia social armónica, el profesional de la docencia deberá regirse en todo por dichos criterios de actuación. Y para respetarlos, no perderá nunca de vista los principios de justicia, veracidad y objetividad en sus actuaciones.
3. La infancia y la adolescencia son etapas decisivas en la formación de la personalidad. Y para que este desarrollo alcance libremente su techo, es preciso que los docentes se guíen por el principio del respeto y la empatía, como condición para propiciar los sentimientos de seguridad y autonomía en los educandos.
4. La convivencia escolar es un excelente aprendizaje para la convivencia social, por lo que los docentes cultivarán los principios de solidaridad y responsabilidad social, con vistas a la formación de ciudadanos activos y responsables.
5. Con el fin de formar ciudadanos autónomos, maduros y con criterio propio, es necesario que el profesional docente ponga todo su empeño en el desarrollo del espíritu crítico propio y de sus alumnos, de modo que aprendan a valorar, juzgar y sopesar la veracidad, alcance e importancia de cuanta información reciban a través de distintos medios.
6. Sin perjuicio de la legítima compensación que el docente tiene derecho a recibir por el trabajo que realiza, su actuación se regirá por el principio del desinterés.

7. Dado el cambio continuo al que está sometida la labor de la docencia, así como el marco institucional y social en que se desarrolla, el docente debe adoptar como guía de conducta el principio de formación permanente que le permitirá responder del mejor modo a los desafíos que continuamente se le plantean.

jueves, 8 de enero de 2015

Los códigos deontológicos y sus funciones.





                                                                                                        Los códigos deontológicos y sus funciones.

El experto en Deontología Periodística, Porfirio Barroso, da una definición de código deontológico muy acertada:
Un código ético o deontológico es el conjunto de principios de conducta, derechos, deberes y normas profesionales emanadas de los propios profesionales o de una empresa u organización determinada, cuyo cumplimiento se asume voluntariamente. Por otro lado, es el conjunto de creencias y valores que una organización profesional considera válidos, y representan una forma de entender la profesión y una orientación sobre el modo de practicarla. Disponer de un código ético es uno de los símbolos que distingue a un determinado trabajo como profesión, y es el modo en que los profesionales de un sector económico reconocen el servicio social que cumplen y la manera de asumir su responsabilidad frente a ello
En el apartado anterior ya hemos recordado algunas de las funciones que cumplen los códigos deontológicos.
Profundicemos, ahora, un poco más en ello y desarrollemos con más amplitud cuáles son las funciones de los códigos:

a) El reconocimiento público de la dimensión ética de una profesión o actividad por parte de los mismos que la llevan a cabo. Frente a una concepción meramente tecnicista o de rentabilidad de lo que es ser un buen profesional, con la aprobación de códigos se intenta revalorar la profesión por su dimensión moral y al profesional por la ejemplaridad ética en su trabajo. En este sentido, los códigos también sirven de tarjeta de presentación del grupo de profesionales frente a su cliente para que este lo identifique11.
En el caso del periodismo, existe la tendencia a entender por profesionalidad el dominio de técnicas y herramientas, aparejado a la rentabilidad y al éxito, sin tener en cuenta el cultivo de las virtudes profesionales. Por la rutina del trabajo diario siempre está el riesgo de deshumanizar el trabajo. Esto es bastante peligroso teniendo en cuenta la dimensión eminentemente humanista de algunas profesiones como la abogacía, la sicología, la educación, el periodismo, que actúan directamente sobre la vida de las personas y sobre asuntos muy delicados de las mismas.
b) Especificar los contenidos morales concretos de una profesión, es decir, las normas y
obligaciones que tienen que guiarla. Esta labor prescriptiva de los códigos tiene varios objetivos.
Por un lado, conocer los aspectos éticos de la profesión permite a los profesionales tener un
punto de referencia para los problemas que se le presentan. Por otro lado, la existencia de códigos combate el relativismo y el subjetivismo pues exigen consensuar un marco común ético de valores, principios y normas a partir de los cuales dialogar y discutir12. Por último, los códigos van acumulando e incorporando contenidos y problemas éticos a medida que se van actualizando y de esta manera van constituyendo un acervo o patrimonio moral de la profesión, reflejando el progreso ético de la misma.

En este sentido, los códigos tienen la virtualidad de ir construyendo una sensibilidad hacia los valores éticos y profesionales, sobre los cuales ir formando la conciencia moral personal. Sin esta educación de la conciencia moral carecen de sentido y de eficacia los códigos y la ética profesional sería algo puramente teórico. Aquí radica la gran importancia de los códigos y es que “recuerdan, orientan y disponen”13 al profesional a ir formándose esa verdadera personalidad ética, ese ethos profesional con el que no nacemos y que hay que irse apropiando con el ejercicio de actos y hábitos virtuosos.
c) La existencia de códigos en una profesión ayuda a una persona a defenderse mejor de las presiones externas, es decir, de la presión de los intereses o bienes extrínsecos que ya hemos mencionado (dinero, poder, prestigio, estatus) y a la profesión en sí a hacerse valer y respetar frente a los condicionantes externos.
d) Compromiso de una profesión de llevar a cabo su misión de una forma moral y digna. La
Formulación y adopción de códigos implica reconocer que una profesión debe mejorar y estar en continua vigilancia sobre las prácticas éticas de sus actividades. Por ello, “comprometerse a trabajar de acuerdo con un código de ética es la señal más evidente de la reivindicación de un estatus social mejor por parte del profesional”

e) Espíritu de servicio. Los códigos deontológicos no pueden servir para reforzar un espíritu

gremial entendido como defensa de unos privilegios de clase, o como incremento del poder de las agrupaciones profesionales. La motivación de los códigos deontológicos tiene que ser hacer mejores profesionales para servir mejor a la sociedad, es decir, potenciar el espíritu de servicio.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Cuestionario 5 PARCIAL

Queridas estudiantes no soy muy apegado a cuestionarios. sin embargo respeto mucho sus sugerencias. Por favor estudien toda la información analizada en este parcial, a continuación las preguntas del cuestionario:

1, CUAL ES LA ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA DEONTOLOGIA?
2. QUIEN FUE EL PRIMERO QUE USO ESTA PALABRA?
4.QUE ES DEONTOLOGIA?
3. COMO SE DEFINE UN CÓDIGO DEONTOLOGICO?
4. MENCIONE LA IMPORTANCIA DEL CODIGO DEONTOLOGICO
5. POR QUE SE DICE QUE LA DEONTOLOGIA ES UNA CIENCIA?
6. POR QUE SE DICE QUE LA DEONTOLOGIA ES UN ARTE?
7. EL CÓDIGO ÉTICO ES IGUAL AL LEGAL? SU RESPUESTA Y LAS RAZONES
8. MENCIONE COMO SE RELACIONA LA ÉTICA Y EL DERECHO.
9. CUAL ES EL CÓDIGO ÉTICO DE UN ABOGADO.
10. CUAL ES EL CÓDIGO ÉTICO DE UN MEDICO.

ÉXITOS ESTUDIANTES

martes, 9 de diciembre de 2014

IMPORTANCIA DE LA DEONTOLOGIA.

                                           IMPORTANCIA DE LA DEONTOLOGIA
1. La deontología o deberes de una profesión se recogen en los códigos éticos o deontológicos. La intención de la redacción de los códigos deontológicos de cada profesión es explicitar la dimensión estrictamente moral de una profesión, aquellos comportamientos exigibles a unos profesionales, independientemente de que estén o no recogidos en las normas jurídicas.
2. deontología significa, por tanto, la ética de los deberes prácticos, basados en la acción libre de la persona y en su conciencia moral, y no en la reglamentación jurídica.
3. La deontología es tanto un arte (un estilo de vida) como una ciencia (conocimiento de los fines parar aspirar a fines éticos). La podríamos considerar un arte porque requiere, como todo arte, el ejercicio de unas cualidades, de unas virtudes (areté). La consideramos una ciencia, porque  requiere el conocimiento de cuáles son los bienes máximos a que debemos aspirar (axion). Aquí encontramos de nuevo la trilogía: virtud, valor y deber.
Ética y Derecho
Al analizar el ámbito y fines de la deontología nos encontramos con el tema de la relación entre deontología y derecho, para dejar muy claro que son dos campos o niveles distintos. Uno es el campo de los deberes éticos o morales, expresados en la deontología, que no tiene fuerza coactiva alguna, y otro es el campo de las normas jurídicas, que sí tienen fuerza coactiva y su incumplimiento es objeto de sanción. Lejos de pensar que la deontología, por no tener esa fuerza coactiva, es más débil y menos importante que el derecho, la realidad es que el ámbito ético o deontológico cuenta con más fuerza y eficacia. Veamos lo que dicen los expertos:
Hugo Aznar expresa que la autorregulación ética, como los códigos éticos y otros instrumentos, puede ir mucho más lejos que el derecho en lo que a sus exigencias y planteamientos normativos se refiere,
(...) puede exigir mucho más que el derecho porque puede imponerse mucho menos que este”8. Quiere decir con ello que la autoridad moral siempre es mucho más respetable y confiable que la autoridad que da la fuerza o la ley. La ley, con su capacidad coactiva, si no va acompañada de la autoridad moral de sus legisladores o administradores, aunque pueda aplicar penas, no tiene una fuerza real; en cambio, la autoridad moral de la ética puede prescindir de la fuerza coactiva.

Para el gran jurista José María Desantes los códigos éticos tienen una mayor ratio que las normas disciplinarias, administrativas o penales, es decir, el valor intrínseco de los códigos éticos, por su contenido moral, es mayor.9 Es por eso que el incumplimiento de dichos códigos y la difusión pública de ello reviste una pena considerable para la persona o la institución infractora. Este es el caso de los comités de ética de algunos colegios profesionales o de instituciones, que publican las denuncias y resoluciones sobre las malas prácticas de algún profesional o institución, lo cual es una sanción moral que suele tener un efecto grande.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Ese no es mi problema

UNIDAD 5: ÉTICA Y DEONTOLOGÍA PROFESIONAL: LOS CÓDIGOS ÉTICOS

UNIDAD 5: ÉTICA Y DEONTOLOGÍA PROFESIONAL: LOS CÓDIGOS ÉTICOS
Usted ha escuchado hablar de la deontología profesional. ¿A qué se refiere concretamente en la actualidad el estudio de la deontología? ¿Qué son los códigos deontológicos? Emprendamos con entusiasmo el estudio de esta unidad, referente a la ética y deontología profesional, en la cual analizaremos por qué no se puede ejercer la profesión de cualquier manera. Veremos, en suma, que para que una actividad se convierta realmente en una profesión debe ejercerse de una manera moral y debe tener un amplio desarrollo de principios y normas éticas. A esto le llamamos deontología.
Le recomiendo que revise las palabras que sean desconocidas en algunos diccionarios de ética o en el glosario que está al final de la guía, que le ayude a tener una visión clara del significado de cada principio.
Iniciamos la presente temática con el ánimo de aprender nuevos criterios.
El concepto y el ámbito de la deontología
Etimología de la palabra ‘deontología’:
- ‘to déon’ (griego): lo conveniente, lo debido.
- ‘logía’ (griego): conocimiento, estudio.

Significado de deontología: El estudio o la ciencia de lo debido, de los deberes. Si hablamos de deontología profesional, sería el estudio de los deberes de cada profesión. La palabra la acuñó el filósofo inglés Jeremy Bentham (1748-1832), considerado como el padre de la filosofía utilitarista inglesa, en su obra Deontología o ciencia de la moral.

lunes, 17 de noviembre de 2014

EVALUACION

SALUDOS QUERIDAS ESTUDIANTES:
ESTA SEMANA TENEMOS UNA EVALUCION MUY IMPORTANTE, POR FAVOR ESTAS PREGUNTAS A CONTINUACIÓN SON UNA GUÍA PARA LA PRUEBA, MUCHAS GRACIAS POR SU COLABORACIÓN Y ÉXITOS.

QUE SON PRINCIPIOS?
QUE ES PRINCIPIO DE AUTONOMÍA?
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL PRINCIPIO DE AUTONOMÍA?
QUE ES EL PRINCIPIO DE BENEFICENCIA?
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL PRINCIPIO DE BENEFICENCIA?
QUE ES EL PRINCIPIO DE JUSTICIA?
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL PRINCIPIO DE JUSTICIA?
QUE ES EL PRINCIPIO DE NO MALEFICENCIA?
QUE ES PATERNALISMO?
COMO DEMOSTRAMOS EN NUESTRA PROFESIÓN LA AUTONOMÍA?
COMO DEMOSTRAMOS EN NUESTRA PROFESIÓN LA BENEFICENCIA?
COMO DEMOSTRAMOS EN NUESTRA PROFESIÓN LA NO MALEFICENCIA?
COMO DEMOSTRAMOS EN NUESTRA PROFESIÓN LA JUSTICIA?
COMO PODEMOS HACER EL BIEN EN NUESTRO EMPLEO?
COMO PODEMOS MOSTRAR AUTONOMÍA EN NUESTRA VIDA?
COMO SON LAS PERSONAS SERVILES?
COMO PODEMOS MOSTRAR EN NUESTRA VIDA LA NO MALEFICENCIA?
COMO PODEMOS MEJORAR AL APLICAR LOS PRINCIPIOS?
QUE ES CONCIENCIA?
QUE ES LIBRE ALBEDRIO?


martes, 4 de noviembre de 2014

El ultimo regalo - Pelicula Completa Español Latino.mp4



Conteste las siguientes preguntas:

a) Realice un organizador gráfico de análisis de la pelicula
b) Enumera los regalos que recibió JASON
c) Por que escoge el abuelo a Jason?
d) Que significa Emely para Jason?
e)Que regalo le parece mas importante en su vida y por que?

LOS PRINCIPIOS ESTUDIADOS...


miércoles, 29 de octubre de 2014

El principio de no maleficencia



El principio de no maleficencia
El estudio correspondiente a este principio de no maleficencia, va a ser muy breve y concreto. Veamos. Sobre el origen de este principio la formulación más conocida es: “Primum non nocere”
(Ante todo, no hacer daño), de Escribonio Largo (s. I d. de C.). El filósofo Diego Gracia ve un antecedente en el Decálogo (los diez mandamientos) y en la regla de oro: “Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti”. Santo Tomás la incluye dentro del principio supremo de la ética: “el bien hay que hacerlo y el mal hay que evitarlo”.
Vamos a saltarnos todas las ideas no concretas. Lo que sí nos importa es entender la importancia de este principio ético y cómo aplicarlo, para lo cual destacamos varias cosas
A veces no está claro qué es bueno hacer pero normalmente sí está claro qué es malo hacer (o dejar de hacer);
Hacer el bien (principio de beneficencia) en determinados casos puede ser negativo, incurriendo en paternalismo y violando la autonomía de la persona. El bien se puede hacer de muchas maneras. Por el contrario, evitar el mal es preceptivo, obligatorio, y no se necesita del consentimiento ajeno.
El profesional siempre debe sopesar el daño que se sigue de hacer o no hacer algo, considerar el daño que se le puede ocasionar a la sociedad y al bien público.
El principio de no maleficencia es la sombra, o el reverso, de lo que los otros principios establecen positivamente.
Para saber qué es causar daño, discriminar, manipular, cometer injusticias, hay que saber primero qué bienes merecen ser promovidos y no afectados, qué trato merecen las personas y a qué tienen derecho.

Importante:

Este principio es consecuencia directa de buscar el máximo bien en el otro, actitud que es una manifestación propia del ser humano que nos engrandece y dignifica.

martes, 21 de octubre de 2014

Quien se ha llevado mi queso

Relaciones entre beneficencia y autonomía



Relaciones entre beneficencia y autonomía
Solo vamos a detenernos en un aspecto. Se trata del paternalismo como punto de fricción o conflicto entre los principios de beneficencia y el de autonomía. ¿Por qué?
El paternalismo es una desviación o manipulación de la beneficencia. Se da el paternalismo cuando el profesional que sabe hacer bien una actividad para hacer el bien a las personas adopta una actitud de superioridad y desigualdad frente al cliente o usuario de sus servicios, entablando una relación asimétrica. En una relación así el punto de vista del cliente-usuario no cuenta, quedando este reducido a mero destinatario.
Esta interacción asimétrica profesional-cliente puede ir desde una simple desigualdad, hasta una relación de abuso, poder y dominación por parte del profesional respecto del cliente.

Este paternalismo tiene su origen en la relación paterno-filial. Cuando el hijo es menor de edad y no sabe lo que necesita ni lo que le conviene, “el padre decide por él y puede legítimamente imponerle ciertas cosas y contra su criterio, por su bien”. Ejemplo muy básico: buena conducta, hábitos de higiene, alimenticios, estudiar, etc... El problema se da cuando el padre no permite que el hijo vaya tomando las decisiones que ya está en condición de asumir y adopta una postura sobreprotectora con él, con la que no le hace ningún favor al hijo. Del mismo modo, cuando el profesional impone determinadas actuaciones al cliente-usuario, sin contar con su criterio ni con su consentimiento, le está tratando como a un menor de edad, incurriendo en un paternalismo que va en contra de la autonomía.
Claro está que hay un paternalismo justificado cuando por la edad u otros impedimentos no hay autonomía en el cliente-usuario, y hay un paternalismo injustificado cuando sí hay autonomía o cuando, aunque no la haya, el profesional no es quién para determinarlo ni para suplantar a quien ostenta la tutela de la persona no autónoma.

La clave para resolver el posible conflicto entre beneficencia y autonomía, y en concreto para resolver el paternalismo, es que nadie está legitimado para imponer a otros sus propias convicciones, ni para no respetar las ajenas.
Pero también podemos caer en una autonomía insensata e irracional, pensando en que cualquier convicción, por el hecho de que alguien la defienda, es igualmente válida y razonable. Reivindicar la autonomía personal no es oponerse a todo lo que suene a imposición ajena, sino sobre todo es educar el propio juicio moral acerca de los bienes que hacen que la vida sea plena y digna de ser vivida.
En este punto Augusto Hortal nos invita a ser realistas y a reconocer que no todas las personas, aunque seamos adultas, partimos en igualdad de condiciones: unos son más autónomos que otros, unas veces somos más autónomos que otras. Hay muchas personas adultas que viven en un servilismo, que se dejan manipular, y otros que seducen y manipulan al resto. En nombre de la autonomía se pueden cometer o permitir muchas actuaciones indignas. Hay veces que invocamos la libertad para dejarnos dominar por caprichos y vicios propios o ajenos.

En definitiva, para que se dé la necesaria complementariedad entre beneficencia y autonomía en la actuación profesional hay que tener en cuenta que:

No se trata solo de hacer el bien sino de contar con aquel que lo hace y con aquel al que se pretende favorecer, con sus criterios y convicciones acerca del bien. El bien impuesto a la persona adulta no es bien moral, pues nadie puede sustituir a la persona en su tarea de realizar su propia vida. El criterio ético lo debemos asumir y hacer nuestro libremente.


La autonomía se fundamenta en la necesidad de respetar a la persona, sus derechos, criterios y decisiones, en virtud de la dignidad que aquella posee. Pero la dignidad, a su vez, se basa en el bien en sí mismo que es la persona. La autonomía está definida y orientada a la promoción y desarrollo de una vida plena y auténtica. Una actuación que en nombre de la autonomía atente contra la dignidad propia o ajena, será una falsa autonomía, será una actuación inhumana y despersonalizante con la que no podemos transigir.